Hacer que las herramientas de inteligencia artificial estén disponibles a través de los servicios en la nube podría llevar la inteligencia artificial a todos los rincones del mundo.
Actualmente, la IA se utiliza principalmente en la industria tecnológica, donde ha aumentado la eficiencia y permitido la creación de nuevos productos y servicios. Pero muchas otras empresas e industrias han tenido problemas para aprovecharse de los beneficios de la inteligencia artificial. Sectores como la medicina, la fabricación y la energía también podrían vivir una revolución si logran implementar la tecnología, lo que ayudaría a impulsar la productividad económica.
Varias de las empresas de tecnología más importantes del mundo trabajan para dominar el mercado de la inteligencia artificial (IA) en la nube, un naciente modelo de negocio en el que ofrecen online estas tecnologías a otras compañías, permitiéndoles el acceso a costos accesibles.

Desde Microsoft a IBM, pasando por Amazon y Oracle, varios de estos gigantes no sólo ofrecen el “espacio” en la nube sino que, primordialmente, ponen a disposición de los desarrolladores herramientas de altísima complejidad que, por sus costos, antes estaban en manos de esas corporaciones, configurando un fenómeno que los expertos señalan como “democratizador”.
En los últimos tres años, Amazon, Google y Microsoft han ido incorporando funciones como el reconocimiento facial para fotos online y traducción oral de idiomas en sus respectivos servicios en la nube: Amazon Web Services, Google Cloud y Azure.

Cuantificar las posibles recompensas financieras es difícil, pero para los principales proveedores de inteligencia artificial, es una situación sin precedentes. La IA podría duplicar el tamaño del mercado de la nube para llegar a los cerca de 211.000 millones de euros en los próximos años, dice el director sénior de gestión de productos en la unidad Cloud AI de Google, Rajen Sheth. Y debido a la propia naturaleza del aprendizaje automático, cuantos más datos reciba el sistema, mejores serán las decisiones que tomará, lo que fomentará que los clientes se aferren a su proveedor inicial.